Capitulo 2: Este es mi destino
Lentamente el dolor fue desapareciendo después de 3 horas terribles de llanto y gritos, había sido tal mi dolor, que no tenía idea de mi alrededor ni de donde me encontraba ahora, en cuanto pude sentir ese alivio de que nadie me lastimaba me hundí en un profundo sueño.
Al despertar, con pesadez abrí los ojos y noté que no me encontraba en ningún lugar conocido. De golpe erguí la columna tan rápidamente que me sorprendí. Todo se veía tan nítido y luminoso ,me baje de una cama en la que al parecer me habían acostado ¿Estaría yo en un área de las industrias VEK que yo no conociera? Imposible conozco hasta el último rincón del edificio. Además el olor de aquel cuarto, que parecía de hotel sumamente descuidado quizá abandonado, extrañamente era demasiado dulce, casi almizclado y muy notorio. Había algo muy extraño en mí, lo sentía. En ese momento lo recordé, abrí desmesuradamente los ojos y me lleve las manos al cuello, había sido mordida y creo que por un vampiro.
-no…- murmure preocupada , queriendo soltar una lágrima sin éxito.
En este momento. Era una vampira por eso todo se veía tan lúcido, olía tan nítidamente e incluso lo sentía de otra manera. Me había vuelto un ser oscuro. Me senté en la cama y me lleve las manos al rostro, gemí de tristeza pero no podía llorar.
-Vaya vaya parece que nuestra bella durmiente se le ha ocurrido despertar- dijo una voz que no reconocí entrando al cuarto.
Un muchacho unos dos años más grande que yo se acerco a mí con una sonrisa torcida, de cabello negro abundante y lacio, su piel pálida cual mármol y sus reconocibles ojos rojos. Al momento en que lo vi bien me abalance contra él con una fuerza increíble y lo derrumbé. Comencé a ahorcarlo con mis manos y el intentaba detenerlas con las suyas, frunció el ceño y su sonrisa se torno un rostro de preocupación.
-¿Por qué me hiciste esto?- grité llena de rencor.
-Tranquila- casi murmuró.
Apreté con más fuerza, era obvio que no se iba a morir ahogado pero si le arranco la cabeza de seguro si podía eliminarlo después con mi magia; si es que aun la tenía. Estaba tan metida en mi intento de tortura que no me di cuenta cuando otro cuerpo entro a la habitación y al ver el alboroto se abalanzo contra mí y agarro mis dos brazos con fuerza por detrás para que no me pudiera mover, por más que me revolví no pude zafarme era muy fuerte incluso para mí. El muchacho de cabello negro se paro y al ponerse en frente de mi, puso sus manos en mis mejillas, lo mire con odio y sorprendida, y si hubiera podido, me hubiera sonrojado.
-Relájate no voy a hacerte daño-
Su tacto ya no era frio, ya que yo tenía más o menos su misma temperatura ahora, era cálido y no sé porque me sentí más tranquila al oír esas palabras.
-Ya me hiciste un daño muy grande-murmure ofendida y mire hacia abajo, el hombre que me estaba reteniendo por detrás me soltó. Ahora era un vampiro, y aunque tome dentro de las consideraciones de mi trabajo que esto podría pasar, nunca me imagine que de verdad pasaría así que ahora me sentía con un terrible peso en el pecho, que raro pensé que los vampiros no tenían corazón y solo eran animales.
-Lo lamento pero es que ibas a morir y no quería que eso pasara vi algo en ti que no quería dejar morir-.
-¿Qué podrías haber visto en mi? ¿Soy una cazadora recuerdas? O no sé si lo hayas notado pero eso…era-el rencor se me escurrió por los ojos.
-Si lo sé pero es que…-miró al suelo indeciso de hablar yo le eche una mirada para que apresurara su respuesta la sintió y finalmente decidió soltarlo con pesadez- Eres igual a una compañera que yo tuve.
-¿Compañera?...eso significa?-
-novia, pareja, como tú quieras decirle ¿sí?-
-Te llamare señorito cliché- sonreí con sarcasmo y él me miro con desdén.
-Esa no es la real razón Shuro y lo sabes.- dijo el hombre parado atrás de mí. Su largo cabello castaño casi claro estaba recogido en un coleta que estaba al lado de su hombro alto fuerte y como suele ser de piel pálida y ojos rojizos-Permíteme presentarme me llamo Shin, el vampiro científico a tu servicio-.
Hizo una burlesca reverencia sonriendo con sarcasmo, el me agrado así que le devolví esta vez una sonrisa sincera. Después me voltee al que supuestamente debía ser Shuro.
-Entonces ¿Cuál es el real motivo por el que me hiciste morir de esta manera?-
-Lo que pasa es que mi hermano tiene un gran corazón y no soporta ver más gente morir-Respondió Shin en vez de su hermano.
-¿Es tu hermano?-pregunte sabiéndolo pero quería saber quién era el mayor.
-Shuro es mi hermanito mayor por dos años, según como nacimos, después yo como podrás ver-dijo señalándose, el era un vampiro que parecía ya de veintitantos años.- la vampirez me llegó después que a mi hermano, ahora por ley, menor-
Sonrió con malicia y Shuro torció los ojos. Yo me senté en la cama de la que me levante hace un rato y hundí el rostro en las manos. ¿Por qué demonios me hizo esto el estúpido de Shuro? Lance un suspiro. Shuro se sentó a un lado mío.
-Oye lo siento, al parecer fuiste victima de mi torcida bondad te pido disculpas.-dijo sinceramente
-Las acepto pero esto es irreversible ¿Qué voy a hacer ahora?-
-Bueno eso es cierto pero que tal, si este era ¿tu destino?-
-Yo no creo en el destino, creo en el camino propio-levante la mirada.
-Entonces tómalo de esta manera-Se paro y me extendió la mano para que lo siguiera- la serie de decisiones que has tomado hasta ahora te llevaron hasta este punto y si lo es, fue por un motivo.
Su lógica era innegable así que tome su mano y deje que me guiara .Salimos de la habitación, no cabía duda que era un hotel abandonado.
-¿Por qué viven en un hotel abandonado?-
-Ni los mismos vampiros nos quieren y si conseguimos una casa estable muy probablemente tengamos que mudarnos porque los cazadores nos descubrirían- dijo Shuro a regañadientes.
-Creo que les causamos inconvenientes-La mano de Shuro todavía no me soltaba, empecé a sentirme nerviosa con esto.
-Desde antes de que tu nacieras, así que no tienes porque sentirte culpable-dijo sin el más mínimo sentimiento.
-De todas maneras ya nos acostumbramos, y este lugar es muy conveniente para mis experimentos, el espacio sobra- menciono alegre Shin.
-¿Qué clase de experimentos?-murmuré sabiendo que con sus agudos sentidos podría oírme.
-Creí que nunca lo preguntarías- dijo con evidente emoción y nos rebaso a mí y a Shuro para al fin dar vuelta en la habitación de la derecha, como nosotros lo seguíamos entramos a esa habitación.
Siempre me había imaginado que los laboratorios tenían un montón de material interesante a primera vista y que los investigadores que ahí residían usaba batas eran calvos y de lentes; Se podría decir que Shin y su laboratorio eran todo lo contrario. Este laboratorio estaba desordenado lleno de botellas y de equipo, apenas y tenia lo básico, osea, un microscopio, un mezclador electrónico, y el material común de vidrio que se encontraría en un laboratorio escolar, todo esto en un evidente estado de decadencia.
-¿y se supone que este es tu gran laboratorio?-le dije algo burlona examinando toda la descuidada habitación.
-¿Esperabas más? No voy a robar todo esto lo he conseguido de los trabajos en los que estado pero me lamento porque no hemos trabajado en años.-bajo la mirada algo melancólico.
-¿Por qué?-dije curiosa.
-Los cazadores de VEK cada vez son más eficientes y realmente no podemos falsificar nuestros datos tan fácilmente si no pertenecemos a una mafia de vampiros, y como ya te dije nadie nos quiere ni dentro de nuestra misma especie…-Al parecer Shuro sintió el pesar de sus palabras porque su mano, que extrañamente todavía no me soltaba y más raro aun que yo no hacía nada, impuso fuerza como si estuviera enojado, pero no conmigo sino con su mismo destino.
Yo mire a Shuro por instante, se veía triste, la condición de vampiro realmente era miserable sobre todo para vampiros que no seguían las reglas como ellos, después dirigí mi mirada al suelo, sucio ya mas grisáceo que blanco. De repente Shuro soltó mi mano y se sentó en un banquito que se encontraba al lado de la desordenada mesa y se llevo las manos a la cara. Shin comenzó a “limpiar” la mesa dentro de lo que cabe, y yo me quede inmóvil ahí viéndolos ser útiles mientras yo no hacía nada de provecho.
-Shuro necesito trabajar con luz para esto, lleva a …-volteo a verme-Discúlpame ¿Cómo te llamabas?.
-Ayaka.-dije sin ningún resentimiento.
-Claro, Ayaka, voy a experimentar con luz así que no queremos que quedes carbonizada; Shuro te llevara a una habitación en la que podrás estar.- Dijo Shin muy amablemente.
-Pero ¿no se rostizarían ustedes también?-pregunté algo preocupada
Shin soltó una risa y Shuro sonrió torcidamente y me miro con ingenua ternura.
-Veras, mis experimentos se basan en la cura del vampirismo.-
- Se que de alguna manera los vampiros son una plaga, pero no es para tanto- mire hacia un lado.
-Bueno, para mí todo estado tiene una explicación científica y el vampirismo es un estado que podemos manipular haciéndolo más provechoso.-
-¿Provechoso? ¿A qué te refieres con eso?-
-Bueno,-miro a Shuro de una manera que no alcance a definir. El inmediatamente se paro tomo una tela negra que había en la mesa y se acerco a mí. Sacudió la tela, tenía demasiado polvo, y la puso encima de tapando mi cuerpo, y con su mano cubrió mi rostro a excepción de los ojos.- mira esto
Sonrió y corrió la cortina. Un haz de luz entro a la habitación y mis ojos empezaron a arder ligeramente. Miré a Shin asustada, pero a el no le estaba pasando nada, era como si no fuera un vampiro, Shuro me veía sin reacción alguna aunque la luz llegara a él nada le pasa, de repente sus ojos se tornaron de un azul turquesa.
-¿Qué? ¿Por qué esa cara? ¡Ah! Mis ojos y eso, mi hermano encontró la manera de que no nos hiciera daño, y el único efecto secundario es el cambio del color de ojos rojos por los que se tenían antes de convertirse lo que es todavía más práctico –
-Así es-dijo Shin orgulloso de sí mismo- solo nosotros dos y un vampiro que murió hace poco falleció a manos de cazadores tienen esta cualidad, todo gracias a su servidor-
Volvió a hacer una reverencia, en cuanto se irguió de nuevo tomo una jeringa que estaba en la mesa, lo mire asustado mientras se dirigía hacia mí, yo me hice un poco para atrás, siempre le temí a las jeringas y a los hospital y me daban ataques de nervios, ahorita nada más me sentí asustada, Shuro evito que me moviera mucho.
-tranquila nada mas necesita una muestra de tu sangre para trabajar en el suero que te hará poder mostrarte a la luz del sol- dijo amablemente.
Aun así esta vez no me sentí más calmada ¿Qué estuve haciendo todo este rato? ¡Son completos extraños no puedo creerles todo! De alguna manera el impulso de adrenalina me ayudo a zafarme de Shuro y Salí corriendo por las escaleras, era tan veloz que apenas en un segundo bajaba un piso completo , no tarde mucho en llegar a la planta baja al ver la puerta con la luz de día de me detuve, pero escuche que los dos cuerpos se aproximaban hacia donde yo estaba, cometiendo la estupidez .Salí por la puerta, inmediatamente me comencé a quemar los brazos y mi cara me ardía, solté un grito de dolor . Las manos de alguno de los dos ahora desconocidos me tomaron y me jalaron hacia adentro del edificio. Caí al suelo cansada y con mucho dolor.
-¿Ahora nos crees que no queremos lastimarte?-me dijo Shuro algo sobresaltado.
Me quedaba claro que realmente no me querían hacer daño, si no, no me hubieran salvado.
-está bien- dije algo apesumbrada. Me ardían mucho los brazos y la cara ni se diga.
-Mira Ayaka tranquila, esta vez intentare sacar una muestra de sangre tuya, no te va a doler ¿ok?, tu tranquila, es por tu bien no queremos que te vuelva a pasar que te quemas en el sol-
Solté un suspiro
-de acuerdo- . Dije
Shin se acerco lentamente Shuro que estaba atrás mío tomo un pedazo de la tela negra y la envolvió en mi brazo derecho. Al momento en que Shin inserto la aguja sentí un piquete pero lo que mas dolió fue cuando tomo la sangre, esta corría lenta y perezosa no quería irse de mi cuerpo al parecer. Al fin se lleno toda la jeringa y la retiro de mi brazo inmediatamente el pequeño hoyo que se había hecho en mi brazo desapareció como por arte de magia, abrí mas los ojos sorprendida.
-es increíble que rápido nos curamos ¿no?- murmuro Shuro detrás de mí, mas para sí mismo que para mí.
-si-me pare con un ligero malestar alrededor del cuerpo. Voltee a ver a Shuro-¿hasta cuando tendré estas quemaduras?-
-dentro de unas horas dejara de dolerte- respondió Shuro.
Rápidamente Shin subió las escaleras yo creo rumbo a su laboratorio. Shuro también se paro y me miro de arriba abajo, sonriendo.
-Muy bien ya que técnicamente, al caer la noche, será tu primera noche como vampira, te llevare de fiesta, así que voy a ir a traerte algo bonito-
Lo mire con desprecio, digamos que no soy un ser muy fiestero, lo que hico que aumentara su sonrisa. Salió por la puerta rumbo al sol donde yo ya no pude detenerlo.
viernes, 15 de abril de 2011
jueves, 14 de abril de 2011
Vampire Hearts: Capitulo 1
Capitulo 1: Una vida cualquiera
Era una caza como todas las demás, sin saber cómo iba a terminar; todos los de mi grupo estábamos atentos esperando el ataque del enemigo; incluso el nuevo parecía bastante concentrado. Se llamaba Rin, se veía bastante estúpido, pero de seguro era buena persona como su tío y como lo fueron sus padres. Lástima que me toco que me lo pusieran a prueba en mi grupo; el podría determinar cómo iba a terminar esta persecución y aquí era matar o morir.
A lo lejos se distinguía una figura que nos seguía con sus grandes y rojos ojos nos olía y oía a todo lo que daban sus agudos sentidos. Levanté mi arma y apunte con la mayor precisión posible y disparé; acto seguido la bestia huyo tan rápido como un rayo a otro lugar donde fuera imperceptible en aquella bodega abandonada.
-¡mierda!- mascullo Koru mi compañero de equipo y tío de Rin.
-¿Por qué no dejan que lo intente el nuevo?- murmuro Dosu que hasta ese momento había estado preocupado más por su propio pescuezo que por el éxito de la misión.
-Me parece una idea divertida- dijo Suzuki muy acuerdo con Dosu
- Yo no creo que sea una buena idea-dije en voz alta y autoritaria; puesto que yo era la líder por importancia del grupo.
-Vamos Ayaka- se quejo Koru, abogando por su pequeño sobrino.-Para eso mismo está aquí, para probar sus habilidades.
Resoplé.
-Está bien pero si consigue que nos maten a todos será su culpa-.
-Muertos no nos pueden echar la culpa- se burló Rin y comenzó a reírse de su propio mal chiste. Los demás lo siguieron.
Los miré con sarna y me voltee hacia donde supuestamente yacía el vampiro. Los hechiceros y hechiceras como yo, podíamos sentir el aura oscura de los vampiros, algunos las tenían, otro simplemente no, porque no eran seres malvados sino humanos y pobres diablos con mala suerte. Pero fueran malvados o no , ya eran una abominación un peligro y debían ser exterminados; eso era lo que hacia mi pequeño grupo y yo ahí, matar vampiros, era nuestro trabajo, nuestra empresa era algo así como una antigua familia de asesinos de vampiros, llevábamos años llevando a cabo la tarea de librar a este mundo de vampiros así como de cualquier creatura oscura a ser que impusiera desorden o caos en la vida humana y en el mundo mágico; es un caso bastante complicado y explicarlo lleva bastante tiempo, pero con el tiempo uno entiende que es lo bueno y que es lo que debe ser castigado por ser oscuro. Nuestra dichosa familia exterminadora se llamaba actualmente industrias VEK (Vampire Exterminator & Killer) habíamos adoptado un logo comercial para manejar estos trabajos como empresa y al menos ganar algo de ingresos , y al parecer no nos iba bastante mal, por arriesgar la vida podemos ganar una. Levante mi arma y apunte hacia el vampiro de nuevo, esta vez no iba a fallar. Al dar el tiro, oí como la cabeza del susodicho recibía el impacto al cerebro, no tenía mucho tiempo, expulsaría la bala en unos cuantos minutos. Me acerque hacia el vampiro, pobre, no era una alma oscura, solo un tío con muy mala suerte.
-¿De verdad que no te importa el desempeño del nuevo verdad Ayaka?- masculló enfadada Suzuki a la que ya le había agradado la idea que el estúpido del nuevo arriesgara la vida.
-Eso mismo Suzuki, de verdad que no me interesa en lo absoluto el nuevo- le informé.
-¿El “nuevo” tiene nombre saben? Me llamo Rin- se quejó-. No es tan complicado, tan solo son tres letras.-
-Como sea, déjame hacer mi trabajo niño-.
Resopló, mientras que los demás se burlaban de mi tecnicismo, puesto que él era mayor que yo, según esto tenía diecisiete y yo, aunque siempre actuaba de mayor edad, dieciséis. Tiré otros dos balazos al cráneo del vampiro y me dispuse a quemarlo con mis poderes, cuando otro cuerpo me embistió tirándome al suelo. Otro vampiro que se rebatía por morderme de puro coraje, seguramente familiar del otro, eran de reciente creación, lo suficientemente estúpidos como para llamar la atención de los cazadores. Me las ingenie para mover mi brazo y tirar tres veces a su cabeza, justo en el centro del cráneo, mi puntería cada vez era mejor. Cayó inconsciente al suelo, pude oír unos sollozos al otro lado de la bodega, era toda una familia de desafortunados, voltee mi cabeza y con una indicación casi imperceptible le ordene a Dosu que esparciera el material para una bomba de luz. Por más que fueran en aquella bodega, la bomba de luz siempre funcionaba. El único problema era que llamaba demasiado la atención.
-¿ya está?- le pregunté a Dosu.
-Si- respondió.
-Hagámoslo más sencillo-. Dije con una sonrisa malvada.- Juntémoslos a todos en un solo lugar -.
Comencé a quemar los dos cuerpos de los vampiros que se habían atrevido a salir, no tardó mucho tiempo en que saliera una niña de ojos rojos, gritando por su seres queridos y seguida por ella una mujer vampiro junto con otro niño de más o menos mi edad.
-¡AHORA!-. Le grite a Dosu.
En ese instante la sala se ilumino, tanto, que casi no se veía de tanta luz solar que había en la bodega. Todos los de mi grupo cerramos los ojos mientras se oían los gritos de los vampiros de cómo se desintegraban gracias a la asimilación a los rayos solares. Cuando la luz pasó todos los de VEK abrimos los ojos, había cinco cuerpos medio desfigurados y carbonizados casi en un mismo lugar, mi plan había funcionado, y aunque hubiera más vampiros ninguno hubiera sobrevivido a la luz.
-¿A quién le toca limpiar?-. Dije.
-Dejemos que lo haga el nuevo, después de todo son gajes del oficio ¿no?-dijo con cierta satisfacción Dosu.
-Me parece buena idea-.acordó Suzuki.
Koru solo resopló un poco inconforme de que se aprovecharan de su sobrino porque era nuevo, pero no se opuso, porque yo era la jefa y yo decidía aquí. Rin comenzó a quejarse.
-Mira aquí mando yo y será mejor que empieces ahora porque te vas a tardar un poquito ¿vale?-.le dije muy seria-solo sigue las instrucciones que leíste en el manual- le sonreí con mi sonrisa sarcástica-claro si lo leíste.
-Si si ahí voy- se volteo y se puso a hacer el trabajo sucio.
Los demás salimos a tomar aire fresco. La bodega olía a muerto viviente.
-¿Creen que el nuevo sea un bueno tanto como sus padres y su tío?-
-No sé, pero la verdad me da igual, cuando su “entrenamiento” este completo, al fin tendrá su grupo y nos dejara en paz-.dije con cierto descaro.
-O sea que consideras a mi sobrino un estorbo o una molestia-.dijo Koru que apenas había salido de la bodega.
-Algo así, más o menos un novato-.le respondí.
Yo era, afortunadamente, una persona sin pelos en la lengua y que no se andaba con rodeos, aunque esa desfachatez de mi parte muchas veces hiciera que le cayera mal a la gente, a mí realmente no me importaba mucho, puesto que solo me preocupaba de la gente con la que estoy obligada a vivir. No con la que no voy a ver una vez o la que estoy obligada a matar, una ventaja más de mi trabajo, no teníamos muchos compañeros pero si mucha competencia, y yo disfrutaba de ejecutar las tareas que me eran asignadas.
-Pues qué bueno que así lo ves, porque eso es-.
-¡Esta bien ya terminé!- se oyó la voz de Rin saliendo por la reja de la bodega. Al llegar con nosotros, nos echó una mirada resentida y se paró junto a su tío.
-Yo conduzco-.murmuró con una sonrisa Dosu.
Esa idea no me agradaba, pero no pensaba negarme; Era muy nerviosa al volante y Dosu conducía como si la policía lo estuviera siguiendo, que a veces así era. Dosu fue por el auto, nuestro trabajo tenía sus ventajas, nuestro transporte era una increíblemente enorme Escalade, en la que fácilmente cabíamos todo el grupo. Al llegar Dosu, todos subimos a la camioneta, Dosu, obviamente, conducía, yo de copiloto, y Koru, Suzuki y Rin, se iban en el asiento trasero. Manejó con rapidez y silencio por las calles de la ciudad, hasta llegar al edificio que representaba nuestra compañía. Un gran edificio de más de treinta pisos; la mayoría llenos de oficinas, campos de entrenamiento, y muchas otras cosas que se necesitan para una empresa de asesinos. Al llegar entramos a la oficina de reporte, juntos describimos como se llevó a cabo la misión y todo detalle, exceptuando nuestros pequeños sinsabores. Después Koru y Rin tomaron su propio auto y manejaron a casa, al igual que Dosu y Suzuki; me mordía los labios mientras esperaba a que mi tía me recogiera de VEK, estaba en la gran puerta de plexiglás de la entrada que por cierto ya estaba cerrada y yo esperando afuera sin un alma que me acompañara. Al poco rato llegó mi tía, en el bonito New Beetle que le regalé en su cumpleaños número treinta , bueno la verdad es que el trabajo de asesinos de vampiros era bastante bien pagado.
-Buenas noches.-me dijo mi tía- ¿Cómo te fue hoy?-.
-Igualmente anormal-.
-Aja-.me miro seria- súbete al auto.
Me subí con rapidez y mi tía kei empezó a conducir rumbo a nuestra casa. Al llegar me preparé para tomar un baño mientras mi tía hacia la “cena” aunque fueran ya casi las dos de la madrugada; pero así era mi trabajo.
Después de un día, bueno noche llena cacería solo me bañaba y encontraba la manera de conciliar el sueño tan tarde. Y dormía más o menos hasta las doce de la mañana entrada la tarde. Pero apenas me estaba tomando la leche de la cena de mi tía y mi teléfono empezó a vibrar en el bolsillo. Era el tono de la banda sonora de Resident Evil, la verdad me gustaba todo ese rollo de las películas de terror y esas cosas así bien chéveres. Deslice mi celular y lo pegue a mi oído
-¿Bueno?-
-¡Ayaka! ¡Soy yo Rin!-
-¿Qué quieres?- dije algo molesta, ¿¡¡ A quien se le ocurre hablarme a estas horaaas!!?
-¡Ayúdanos por favor! Mi tío y yo estamos siendo atacados por vampiros. Mi tío cree que es la mafia de Mina-
Pelé los ojos. La mafia de Mina era una famosa agrupación de vampiros que causaba el caos por toda la ciudad y habíamos tratado de encontrar su escondite por más de dos años los VEK, y como esta era la oportunidad, junte mis manos e hice el signo del movimiento para teletransportarme hacia donde se encontraban Koru y Rin, ya que con solo saber que vivían podía encontrarlos.
Al momento de aparecer, con mala suerte entre el tiroteo recibí un balazo en la cabeza, me desplome con rapidez y me lleve las manos a la cabeza gritando cerré los ojos con fuerza tratando de no quedar inconsciente mis piernas y brazos comenzaron a entumecerse y arrastrándome por el suelo intente alejarme lo más posible. Una bala atravesó mi pierna esa vez, volví a gritar y mientras lloraba me lleve las manos a la pierna. Y me hice para atrás como pude, con el trasero (cabe aclarar que los huesos de un hechicero son más fuertes que los normales así que esta herida tardaría un poco más en lastimarme severamente hasta dejarme inconsciente.)Pero tarde o temprano mi cabeza comenzó a hacerse pesada y todo mi cuerpo se sumergía en un mar de agujas que me hacia gritar de desesperación.
-¡Rin, Koru!- grite débilmente entre lágrimas para ver si podían ayudarme.
En ese momento unas manos frías tomaron mi cuerpo, con lo poco que podía ver en ese momento vi un resplandor rojo arriba de mi; era un vampiro. Comencé a revolverme con las pocas fuerzas que me quedaban pero él me sostenía con más fuerza.
-¡suéltame por favor! ¡Suéltame! por favor- rompí en un llanto desesperado y realmente no mostraba fuerza alguna estaba asustada.
La boca del vampiro se hundió en mí yugular y lancé un grito desgarrador. Casi en ese instante una sensación se apodero de mi, era como si se estuvieran comiendo mi carne mientras la quemaban pedazo por pedazo, era arrancada muy lentamente, las garras en llamas arrancaban mi piel y se la comían para después llenarme de golpes ¿Qué era esto? Un dolor agonizante tan complicado de explicar como de soportar. Empecé a gritar y las lágrimas cubrían mi rostro, mi cabeza se sentía reventar. Era simplemente un dolor tan terrible que sentía que iba a morir ahí mismo…
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
