viernes, 15 de abril de 2011

Vampire Hearts: Capitulo 2

Capitulo 2: Este es mi destino
Lentamente el dolor fue desapareciendo después de 3 horas terribles de llanto y gritos, había sido tal mi dolor, que no tenía idea de mi alrededor ni de donde me encontraba ahora, en cuanto pude sentir ese alivio de que nadie me lastimaba me hundí en un profundo sueño.
Al despertar, con pesadez abrí los ojos y noté que no me encontraba en ningún lugar conocido. De golpe erguí la columna tan rápidamente que me sorprendí. Todo se veía tan nítido y luminoso ,me baje de una cama en la que al parecer me habían acostado ¿Estaría yo en un área de las industrias VEK que yo no conociera? Imposible conozco hasta el último rincón del edificio. Además el olor de aquel cuarto, que parecía de hotel sumamente descuidado quizá abandonado, extrañamente era demasiado dulce, casi almizclado y muy notorio. Había algo muy extraño en mí, lo sentía. En ese momento lo recordé, abrí desmesuradamente los ojos y me lleve las manos al cuello, había sido mordida y creo que por un vampiro.
-no…- murmure preocupada , queriendo soltar una lágrima sin éxito.
En este momento. Era una vampira por eso todo se veía tan lúcido, olía tan nítidamente e incluso lo sentía de otra manera. Me había vuelto un ser oscuro. Me senté en la cama y me lleve las manos al rostro, gemí de tristeza pero no podía llorar.
-Vaya vaya parece que nuestra bella durmiente se le ha ocurrido despertar- dijo una voz que no reconocí entrando al cuarto.
Un muchacho unos dos años más grande que yo se acerco a mí con una sonrisa torcida, de cabello negro abundante y lacio, su piel pálida cual mármol y sus reconocibles ojos rojos. Al momento en que lo vi bien me abalance contra él con una fuerza increíble y lo derrumbé. Comencé a ahorcarlo con mis manos y el intentaba detenerlas con las suyas, frunció el ceño y su sonrisa se torno un rostro de preocupación.
-¿Por qué me hiciste esto?- grité llena de rencor.
-Tranquila- casi murmuró.
Apreté con más fuerza, era obvio que no se iba a morir ahogado pero si le arranco la cabeza de seguro si podía eliminarlo después con mi magia; si es que aun la tenía. Estaba tan metida en mi intento de tortura que no me di cuenta cuando otro cuerpo entro a la habitación y al ver el alboroto se abalanzo contra mí y agarro mis dos brazos con fuerza por detrás para que no me pudiera mover, por más que me revolví no pude zafarme era muy fuerte incluso para mí. El muchacho de cabello negro se paro y al ponerse en frente de mi, puso sus manos en mis mejillas, lo mire con odio y sorprendida, y si hubiera podido, me hubiera sonrojado.
-Relájate no voy a hacerte daño- 
Su tacto ya no era frio, ya que yo tenía más o menos su misma temperatura ahora, era cálido y no sé porque me sentí más tranquila al oír esas palabras.
-Ya me hiciste un daño muy grande-murmure ofendida y mire hacia abajo, el hombre que me estaba reteniendo por detrás me soltó. Ahora era un vampiro, y aunque tome dentro de las consideraciones de mi trabajo que esto podría pasar, nunca me imagine que de verdad pasaría así que ahora me sentía con un terrible peso en el pecho, que raro pensé que los vampiros no tenían corazón y solo eran animales.
-Lo lamento pero es que ibas a morir y no quería que eso pasara vi algo en ti que no quería dejar morir-.
-¿Qué podrías haber visto en mi? ¿Soy una cazadora recuerdas? O no sé si lo hayas notado pero eso…era-el rencor se me escurrió por los ojos.
-Si lo sé pero es que…-miró al suelo indeciso de hablar yo le eche una mirada para que apresurara su respuesta la sintió y finalmente decidió soltarlo con pesadez- Eres igual a una compañera que yo tuve.
-¿Compañera?...eso significa?-
-novia, pareja, como tú quieras decirle ¿sí?-
-Te llamare señorito cliché- sonreí con sarcasmo y él me miro con desdén.
-Esa no es la real razón Shuro y lo sabes.- dijo el hombre parado atrás de mí. Su largo cabello castaño casi claro estaba recogido en un coleta que estaba al lado de su hombro alto fuerte y como suele ser de piel pálida y ojos rojizos-Permíteme presentarme me llamo Shin, el vampiro científico a tu servicio-.
Hizo una burlesca reverencia sonriendo con sarcasmo, el me agrado así que le devolví esta vez una sonrisa sincera. Después me voltee al que supuestamente debía ser Shuro.
-Entonces ¿Cuál es el real motivo por el que me hiciste morir de esta manera?-
-Lo que pasa es que mi hermano tiene un gran corazón y no soporta ver más gente morir-Respondió Shin en vez de su hermano.
-¿Es tu hermano?-pregunte sabiéndolo pero quería saber quién era el mayor.
-Shuro es mi hermanito mayor por dos años, según como nacimos, después yo como podrás ver-dijo señalándose, el era un vampiro que parecía ya de veintitantos años.- la vampirez me llegó después que a mi hermano, ahora por ley, menor-
Sonrió con malicia y Shuro torció los ojos. Yo me senté en la cama de la que me levante hace un rato y hundí el rostro en las manos. ¿Por qué demonios me hizo esto el estúpido de Shuro? Lance un suspiro. Shuro se sentó a un lado mío.
-Oye lo siento, al parecer fuiste victima de mi torcida bondad te pido disculpas.-dijo sinceramente
-Las acepto pero esto es irreversible ¿Qué voy a hacer ahora?-
-Bueno eso es cierto pero que tal, si este era ¿tu destino?- 
-Yo no creo en el destino, creo en el camino propio-levante la mirada.
-Entonces tómalo de esta manera-Se paro y me extendió la mano para que lo siguiera- la serie de decisiones que has tomado hasta ahora te llevaron hasta este punto y si lo es, fue por un motivo.
Su lógica era innegable así que tome su mano y deje que me guiara .Salimos de la habitación, no cabía duda que era un hotel abandonado.
-¿Por qué viven en un hotel abandonado?-
-Ni los mismos vampiros nos quieren y si conseguimos una casa estable muy probablemente tengamos que mudarnos porque los cazadores nos descubrirían- dijo Shuro a regañadientes.
-Creo que les causamos inconvenientes-La mano de Shuro todavía no me soltaba, empecé a sentirme nerviosa con esto.
-Desde antes de que tu nacieras, así que no tienes porque sentirte culpable-dijo sin el más mínimo sentimiento.
-De todas maneras ya nos acostumbramos, y este lugar es muy conveniente para mis experimentos, el espacio sobra- menciono alegre Shin.
-¿Qué clase de experimentos?-murmuré sabiendo que con sus agudos sentidos podría oírme.
-Creí que nunca lo preguntarías- dijo con evidente emoción y nos rebaso a mí y a Shuro para al fin dar vuelta en la habitación de la derecha, como nosotros lo seguíamos entramos a esa habitación.
Siempre me había imaginado que los laboratorios tenían un montón de material interesante a primera vista y que los investigadores que ahí residían usaba batas eran calvos y de lentes; Se podría decir que Shin y su laboratorio eran todo lo contrario. Este laboratorio estaba desordenado lleno de botellas y de equipo, apenas y tenia lo básico, osea, un microscopio, un mezclador electrónico, y el material común de vidrio que se encontraría en un laboratorio escolar, todo esto en un evidente estado de decadencia.
-¿y se supone que este es tu gran laboratorio?-le dije algo burlona examinando toda la descuidada habitación.
-¿Esperabas más? No voy a robar todo esto lo he conseguido de los trabajos en los que estado pero me lamento porque no hemos trabajado en años.-bajo la mirada algo melancólico.
-¿Por qué?-dije curiosa.
-Los cazadores de VEK cada vez son más eficientes y realmente no podemos falsificar nuestros datos tan fácilmente si no pertenecemos a una mafia de vampiros, y como ya te dije nadie nos quiere ni dentro de nuestra misma especie…-Al parecer Shuro sintió el pesar de sus palabras porque su mano, que extrañamente todavía no me soltaba y más raro aun que yo no hacía nada, impuso fuerza como si estuviera enojado, pero no conmigo sino con su mismo destino.
Yo mire a Shuro por instante, se veía triste, la condición de vampiro realmente era miserable sobre todo para vampiros que no seguían las reglas como ellos, después dirigí mi mirada al suelo, sucio ya mas grisáceo que blanco. De repente Shuro soltó mi mano y se sentó en un banquito que se encontraba al lado de la desordenada mesa y se llevo las manos a la cara. Shin comenzó a “limpiar” la mesa dentro de lo que cabe, y yo me quede inmóvil ahí viéndolos ser útiles mientras yo no hacía nada de provecho.
-Shuro necesito trabajar con luz para esto, lleva a …-volteo a verme-Discúlpame ¿Cómo te llamabas?.
-Ayaka.-dije sin ningún resentimiento.
-Claro, Ayaka, voy a experimentar con luz así que no queremos que quedes carbonizada; Shuro te llevara a una habitación en la que podrás estar.- Dijo Shin muy amablemente.
-Pero ¿no se rostizarían ustedes también?-pregunté algo preocupada
Shin soltó una risa y Shuro sonrió torcidamente y me miro con ingenua ternura.
-Veras, mis experimentos se basan en la cura del vampirismo.-
- Se que de alguna manera los vampiros son una plaga, pero no es para tanto- mire hacia un lado.
-Bueno, para mí todo estado tiene una explicación científica y el vampirismo es un estado que podemos manipular haciéndolo más provechoso.-
-¿Provechoso? ¿A qué te refieres con eso?-
-Bueno,-miro a Shuro de una manera que no alcance a definir. El inmediatamente se paro tomo una tela negra que había en la mesa y se acerco a mí. Sacudió la tela, tenía demasiado polvo, y la puso encima de tapando mi cuerpo, y con su mano cubrió mi rostro a excepción de los ojos.- mira esto
Sonrió y corrió la cortina. Un haz de luz entro a la habitación y mis ojos empezaron a arder ligeramente. Miré a Shin asustada, pero a el no le estaba pasando nada, era como si no fuera un vampiro, Shuro me veía sin reacción alguna aunque la luz llegara a él nada le pasa, de repente sus ojos se tornaron de un azul turquesa.
-¿Qué? ¿Por qué esa cara? ¡Ah! Mis ojos y eso, mi hermano encontró la manera de que no nos hiciera daño, y el único efecto secundario es el cambio del color de ojos rojos por los que se tenían antes de convertirse lo que es todavía más práctico –
-Así es-dijo Shin orgulloso de sí mismo- solo nosotros dos y un vampiro que murió hace poco falleció a manos de cazadores tienen esta cualidad, todo gracias a su servidor- 
Volvió a hacer una reverencia, en cuanto se irguió de nuevo tomo una jeringa que estaba en la mesa, lo mire asustado mientras se dirigía hacia mí, yo me hice un poco para atrás, siempre le temí a las jeringas y a los hospital y me daban ataques de nervios, ahorita nada más me sentí asustada, Shuro evito que me moviera mucho.
-tranquila nada mas necesita una muestra de tu sangre para trabajar en el suero que te hará poder mostrarte a la luz del sol- dijo amablemente.
Aun así esta vez no me sentí más calmada ¿Qué estuve haciendo todo este rato? ¡Son completos extraños no puedo creerles todo! De alguna manera el impulso de adrenalina me ayudo a zafarme de Shuro y Salí corriendo por las escaleras, era tan veloz que apenas en un segundo bajaba un piso completo , no tarde mucho en llegar a la planta baja al ver la puerta con la luz de día de me detuve, pero escuche que los dos cuerpos se aproximaban hacia donde yo estaba, cometiendo la estupidez .Salí por la puerta, inmediatamente me comencé a quemar los brazos y mi cara me ardía, solté un grito de dolor . Las manos de alguno de los dos ahora desconocidos me tomaron y me jalaron hacia adentro del edificio. Caí al suelo cansada y con mucho dolor.
-¿Ahora nos crees que no queremos lastimarte?-me dijo Shuro algo sobresaltado.
Me quedaba claro que realmente no me querían hacer daño, si no, no me hubieran salvado.
-está bien- dije algo apesumbrada. Me ardían mucho los brazos y la cara ni se diga.
-Mira Ayaka tranquila, esta vez intentare sacar una muestra de sangre tuya, no te va a doler ¿ok?, tu tranquila, es por tu bien no queremos que te vuelva a pasar que te quemas en el sol-
Solté un suspiro
-de acuerdo- . Dije
Shin se acerco lentamente Shuro que estaba atrás mío tomo un pedazo de la tela negra y la envolvió en mi brazo derecho. Al momento en que Shin inserto la aguja sentí un piquete pero lo que mas dolió fue cuando tomo la sangre, esta corría lenta y perezosa no quería irse de mi cuerpo al parecer. Al fin se lleno toda la jeringa y la retiro de mi brazo inmediatamente el pequeño hoyo que se había hecho en mi brazo desapareció como por arte de magia, abrí mas los ojos sorprendida.
-es increíble que rápido nos curamos ¿no?- murmuro Shuro detrás de mí, mas para sí mismo que para mí.
-si-me pare con un ligero malestar alrededor del cuerpo. Voltee a ver a Shuro-¿hasta cuando tendré estas quemaduras?-
-dentro de unas horas dejara de dolerte- respondió Shuro.
Rápidamente Shin subió las escaleras yo creo rumbo a su laboratorio. Shuro también se paro y me miro de arriba abajo, sonriendo.
-Muy bien ya que técnicamente, al caer la noche, será tu primera noche como vampira, te llevare de fiesta, así que voy a ir a traerte algo bonito-
Lo mire con desprecio, digamos que no soy un ser muy fiestero, lo que hico que aumentara su sonrisa. Salió por la puerta rumbo al sol donde yo ya no pude detenerlo.

2 comentarios:

  1. Ilce me podrias decir como sigue me esta picando la historia y se me hizo graciosa la parte donde le suena el cel con la tonadita de Resident Evil (jejeje Ayaka es de las mias en ese sentido jejejejeje) Ya no puedo esperar para el siguiente capitulo esta interesante si quiere te puedo hacer la portadoa sirve que me entretengo en algo no ???

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  2. vale hasme fan art si quieres (: jajja gracias realmente lo aprecio,,,si de alguna manera tiene que dar risa de echo ayaka es de las rudas ´pero aun asi tiene corazon xD no te enojes xD jajaj pero siempre sera ruda (:

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